Danza cristal
Cartografiar es construir caminos, hacer visibles las fuerzas, crear las formas, deformándolas a través del Arte (fotografiar, danzar, escribir, pintar, cantar).
El poema de Apollinaire, Guillaume ilustra un trayecto de la cartografía.
- Acérquense al borde!
- No podemos, tenemos miedo.
- Acérquense al borde!
- No podemos, nos caemos.
- Acérquense al borde.
Y se acercaron.
Y él los empujó.
Y volaron.
Atravesar el pasaje de una cartografía figurativa a una cartografía de sensaciones.
La bailarina no parte de la casa de papá- mamá, crea territorios con su danza como si fuese estar en su casa aún en plena intemperie.
Las fuerzas invisibles de envolver, plegar y romper se hacen visibles en la forma coreográfica, se inicia una travesía oscura, cruzando mesetas hacia lo desconocido.
En la coreografía, el cuerpo desciende , se arrulla, se contrae, se dilata. Fluye.
Fracturas moleculares de las formas. Romper las formas, cambiar de sentido, molecularizarlas es poetizar la salud.
La caída del grito a- priori en Albertine ¡culpable a – priori! en un devenir Ifigenia ¡ inocente a- priori!
Desgarrar, desfigurar, deformar tiene que ver con el devenir animal. Devenimos animales en el acto de la deformación.
Deformar la forma, hace visibles las fuerzas, llegar a los agujeros, a lo imperceptible. “ lo que se apodera de nosotros y nos hace también devenir, un entorno, una indiscernibilidad, que extrae del animal algo común, mucho más que cualquier domesticación, que cualquier utilización, que cualquier imitación, la Bestia… “
En la molecularización hay una disolución de las formas a – priori que se proyecta en nosotros como estilo.
Lo bestial en uno deviene estilo. Un más allá de nuestros límites formales.
El sujeto tribal camina en el desierto, a modo de torbellino, camina, deshace y se deshace. Circula sin interrupción.
No hay interrupción en las fuerzas.
En el contrapunto negroblanco, yo soy otro, el otro de mi inconciencia, de mi deseo, de mi pensamiento.
Susana encarna el blanco, la lectora, la conciencia y Jimena encarna el negro, el inconciente, la sombra.
Las dos son un cuerpo de mil cabezas al modo del mito de la medusa. La cabeza pasional de la Medusa presentada por un conglomerado de serpientes seductoras rompen con la razón o el pensamiento racional.
Escenario de cristal
El escenario de la Danza- perfomance cumple los requisitos de Malévitch, en el sentido que es un cubo blanco transparente de cristal.
Pasan por el cristal una multiplicidad de fuerzas diversas, Guattarí dice que lo que pasa por el cristal es el tiempo, un tiempo que reúne el pasado y el futuro.
La reunión de elementos distintos, nómades se refleja en el cristal. Por el espejo lo que se refleja son los elementos homogéneos que excluyen la diferencia o ráfaga intensiva.
La diferencia que es el acontecimiento de lo que sucede es más importante que los protagonistas. No hay actor principal ni actor secundario en la perfomance nómade.
Escribe Malévitch a través del prisma, es decir, a través de cierta unión o construcción de cuerpos que darán tal o cual refracción del color o de su intensidad… Cada prisma muestra otro estado de una sola y misma materia.
Color
Máquinas de blanco y negro
El gris es el pasaje entre el blanco y el negro. Lo nómade es gris. La diferencia es gris.
La perfomance es gris.
Malevictch dice que
Pasar por el prisma significa transformación. Cambio, devenir otro, diferente al anterior. Es una filosofía de Salud, se respira mejor pensando rizomáticamente.
Pasan por el cristal una multiplicidad de fuerzas diversas, Guattarí dice que lo que pasa por el cristal es el tiempo, un tiempo que reúne el pasado y el futuro.
La reunión de elementos distintos, nómades se refleja en el cristal. Por el espejo lo que se refleja son los elementos homogéneos que excluyen la diferencia o ráfaga intensiva.
La diferencia que es el acontecimiento de lo que sucede es más importante que los protagonistas. No hay actor principal ni actor secundario en la perfomance nómade.
Escribe Malévitch a través del prisma, es decir, a través de cierta unión o construcción de cuerpos que darán tal o cual refracción del color o de su intensidad… Cada prisma muestra otro estado de una sola y misma materia.
El prisma, el arcoiris y la pregunta
I
Inicio de texto. El prisma.
Este texto de Malévitch muestra ciertas ideas que me parece
interesante trabajar para la perfomance.
Aquí, se pone en primer término, el problema de la revelación del
color, pero no como elemento que yace fuera de cualquier prisma, es
decir, fuera de lo subjetivo, sino a través del prisma, es decir, a
través de cierta unión o construcción de cuerpos que darán tal o cual
refracción del color o de su intensidad.
Cada prisma puede presentar un parecido al hombre donde la misma luz o
color pueden refractarse con fuerza.
De ahí que para estudiar el color, es indispensable dejarlo pasar a
través de los prismas pictóricos, y sólo las tendencias pictóricas
pueden ser tales prismas.
Así, el cubismo, el futurismo representan prismas pictóricos
construidos, en los cuales tenemos distintos estados de luz o de
color.
En realidad, todas las tendencias no son otra cosa que los prismas en
los cuales el color es refractado de un modo distinto a los
anteriores, y de hecho, cada prisma muestra otro estado de una sola y
misma materia, la toma de consciencia cambia y, por consiguiente, la
construcción depende también de los hechos.
II
Continuación del texto. El arcoiris.
En el texto Malévitch emplea poéticamente la figura del arcoiris.
Para conocer tal o cual hecho, tal o cual acción, nos es indispensable volver a su estudio, examinar todo el prisma para saber porque se produce tal esclarecimiento o tal encoloración (otsviétchivanié) del hecho. Es indiscutible que estamos delante de nuevos acontecimientos del movimiento pictórico, cuya acción enfurece a la comunidad que en lugar de estudiar el prisma, lo tira por tierra y lo rompe. Así, no resolveremos jamás ninguna cuestión.
El prisma futurista construido por Marinetti ha mostrado la realidad del mundo de un modo que no había sido visto hasta el momento, porque el arco iris del mundo estaba enseñando un nuevo lado de la realidad. La comunidad se indignó como antiguamente, no por la prueba (el prisma construido) de que la tierra no posee una importancia primordial en el universo, sino que ella misma gira cercana, al lado de otros soles.
...porque el arco iris del mundo estaba enseñando un nuevo lado de la realidad.
III
Última parte del texto). La pregunta.
Marinetti ha construido un prisma y espera el momento en que los
indígenas salvajes lo investivarán.
Otro que ha construido un prisma con un aspecto definitivo es Pablo
Picasso, el prisma del cubismo; su suerte es idéntica.
Sobre la base de los dos primeros prismas de la ciencia pictórica he
logrado construir un tercero, que llamo suprematismo. Ha caído sobre
mi esclarecer progresivamente este prisma que supone mi trabajo
principal en la ciencia pictórica.
(Cada prisma parece una multitud de disciplinas imposibles de estudiar
que se desarrollan en el Gabinete físico correspondiente, que buscamos
obtener y que esperamos alcanzar en el futuro).
Para que esto resulte más claro, diré que la esencia pictórica no
consiste en el reflejo de lo visible, y todo lo visible no es un
pretexto en el sentido en que se comprende. La pintura es uno de los
medios de conocimiento del mundo de los fenómenos, y el fenómeno
conocido en la naturaleza o en la vida se expresa precisamente en una
cierta construcción de cada fenómeno, en la forma.
La cuestión de la revelación de la luz está en la pregunta, no en su
simple reproducción sobre la tela, es decir, en la repetición, pues
una solución a la cuestión sobre la luz no resolverá del todo el
problema de la luz. En este caso, la cuestión sería el conocimiento de
un fenómeno conocido. De esta manera tuvo lugar la experiencia
pictórica científica del puntillismo que, a través de una construcción
puntiforme del color, obtienen la sensación física de la luz.
Problematizar la noción de la pregunta a partir de Malévitch
La cuestión de la revelación de la luz está en la pregunta.
Bibliografía La Luz y el Color de Kazimir Malévitch.