El Instituto Lipman debe su nombre al filósofo norteamericano Dr. Matthew Lipman (Director del “Institute for the Advancement of Philosophy for Children”, localizado en Montclair, New Jersey).
Matthew Lipman es el creador del Programa de Filosofía para niños y jóvenes. Este Programa se está aplicando en más de 30 países del mundo observándose resultados asombrosos en lo referente al desarrollo cognitivo del alumnado y rendimiento escolar.
Asimismo, es haciendo filosofía con los niños y jóvenes que estos cultivan el pensamiento crítico e internalizan los valores universales tales como solidaridad, respeto, tolerancia.
Por medio del mismo se ofece una forma de trabajo escolar que se preocupe por los contenidos de estudio, pero que por encima de todo, por “aprender a pensar mejor”.

En Filosofía para niños los alumnos comienzan leyendo cuentos, historias. Estas historias tratan de personajes que descubren cómo razonar más efectivamente y cómo aplicar sus razonamientos a las situaciones de la vida cotidiana. Estas historias luego son discutidas por los alumnos en la clase, guiados por docentes especializados en el trabajo de hacer Filosofía con niños. Todos los alumnos se motivan a participar en los diálogos de la clase, aprenden a escuchar, valorar las opiniones de los otros así como las propias, por lo cual elevarán su autoestima al comprender que sus contribuciones pueden ser tan valoradas y respetadas como las de sus pares. En las historias encuentran aspectos problemáticos que examinan durante la discusión filosófica, deliberan entre sí y paulatinamente internalizan un proceso de indagación que conlleva a que se vuelvan individuos pensantes, reflexivos y sumamente creativos.

Todo este proceso transcurre en clases dinámicas y divertidas para los alumnos. Variadas e innovadoras técnicas de trabajo son llevadas a la clase, concibiendo a la Filosofía como algo que los niños pueden HACER y no como se la veía tradicionalmente, una disciplina reservada para el ámbito universitario.

“Si la filosofía comienza con el asombro, también se puede decir que surge con un diálogo reflexivo que enriquece y trae una mayor comprensión de las vivencias.(...) ...el impacto en los adultos de mañana podrá ser tan serio que nos lleve a preguntar por qué privamos, hasta hoy, a los niños de la filosofía”.

Matthew Lipman