Libro / Revista Digital de Esquizoanalisis

Maletín de música deleuziana

 

 

 

Richard Pinhas
La repetición como proceso
por Norberto Cambiasso
 


Progresiva70s quiere dejar explicito el agradecimiento a Norberto Cambiasso por permitirnos reproducir este reportaje que será publicado en la revista Margen de España.

En noviembre del pasado año Richard Pinhas hizo una pequeña gira por Estados Unidos que abarcó las ciudades de Chicago, Washington y Filadelfia. El último concierto fue en Nueva York y allí, en Tonic -el lugar de reunión de la comunidad musical avant-garde que ha reemplazado a la devaluada Knitting Factory- pudimos presenciarlo. 
Un ambiente íntimo, con poca gente, aunque algunos famosos como Jim O'Rourke se encontraban entre el público. Pinhas trabajó el procesamiento de sonidos de guitarras durante una hora breve pero intensa, secundado por Jerome Schmidt en laptop. 
Gracias a la amable intervención de la gente del sello Cuneiform y a la extraordinaria buena disposición y simpatía del propio Pinhas pudimos realizar esta entrevista.


Tu último disco, Events and Repetition, continúa una tendencia que ya estaba presente en Heldon: ciertos desarrollos instrumentales en el espacio se desplazan subrepticiamente en el tiempo a través de la percepción auditiva. ¿ Se relaciona esto con tu interés por la filosofía y tu amistad con el fallecido filósofo francés Gilles Deleuze?
La relación entre los conceptos de repetición, temporalidad, material y procesos es muy importante para mí. Es la misma en literatura, filosofía y música, tanto en la esfera práctica como en la de las ideas. Definiciones similares pero considerando diferentes niveles de realidad. Los problemas acerca del tiempo y la reflexión sobre las posibilidades de repetición, tanto en el aparato psicoacústico como en la música, son similares a los que plantea Deleuze en su obra Diferencia y Repetición.
Estoy muy interesado en los procesos de repetición porque te dan cierta percepción del elemento particular. No hay que olvidar que la buena repetición hace una diferencia y abre otro mundo, y la mala repetición te aprisiona en el hábito. Por lo que todo proceso de repetición es un proceso de dos caras, una que es revolucionaria y abre la mente, y la otra, la mala, que imposibilita el cambio. 

En este disco grabaste una cantidad de guitarras y luego las procesaste. ¿Estás desarrollando una forma de que se pueda traducir esta polifonía a un concierto en vivo?
Sí. Trabajo mucho con la idea de proceso deleuziana. Todo lo que escuchas es siempre guitarras, aún cuando no suenen como una guitarra. Empecé a desarrollar la idea de que todo proceso es metatrónico (como en la Cábala) hace unos siete años, en el disco L'un et le múltiple. También mi proyecto Schizotrope esta influido por la misma idea. Todo está siempre basado en la repetición, como en mis álbumes solistas, incluso como en Heldon. 
Hace un tiempo hice un par de álbumes en colaboración, uno con Peter Frohmader y otro con Pascal Comelade. Y actualmente estoy colaborando en uno con un montón de gente: Scanner, Foetus, el baterista de los Residents. 

¿Qué lugar ocupa el azar en tu música?
En mi música nada, en mi vida, un montón. En la música, aún cuando algo sobrevenga por accidente, después tú tienes que trabajar sobre ese mismo accidente. Debes decidir qué dirección tomar, etc. Por lo tanto no se puede decir que la música esté libre de autor. Incluso en la improvisación tienes que conocer el contexto y saber cuando parar. Cuanto mejor toques, y cuanto mejor olvides como tocar, mejor puedes llegar a algo. Pero para llegar a eso, antes debes trabajar un montón. Por ejemplo, me gusta mucho la teoría de Cage. Pero no me convence cuando se pone en práctica.

Muchos sostienen que con tu grupo Heldon lograste construir una tradición de música espacial, una suerte de space rock peculiar, y la relacionan con la música electrónica que caracterizó a la escena alemana en la década del 70. Nunca me convenció del todo esta asociación. Los presupuestos de ambas tradiciones me parecen diferentes.
Diría que es temporal más que espacial. Me gusta mucho Kraftwerk. Y Stockhausen es mi mayor influencia. Pero no los alemanes en general. De los '70 prefiero a Brian Eno y Phillip Glass. Por otro lado, conocí la música de los alemanes más tarde. No sabía mucho de ellos durante la época de Heldon.
Siempre disfruté del blues inglés, John Mayall y cosas por el estilo. Y entre mis predilectos estaban Miles Davis y Jimi Hendrix. Para mí, Hendrix era el dios de la guitarra.
Después vendría la relación que tenemos desde hace 27 años con Robert Fripp.

Buena parte de tus canciones tienen referencias políticas concretas, al Mayo del '68 o al grupo terrorista germano Baader Meinhof en Agnetta Nilson, el cuarto disco de Heldon.
Hoy pienso que la idea de comunismo y la lucha de clases es aún posible en América del Sur. Pero en Europa los grupos de extrema izquierda son hoy imposibles porque la clase obrera ha desaparecido.

Creo que también eran discutibles en la década del '70, mas allá de la fascinación de los estudiantes por las guerrillas tercermundistas. La historia demostró que esa perspectiva era muy dudosa, para decirlo en términos amables.
Han cambiado muchas cosas en Francia. Podemos pensar todavía en la revolución, pero de otra manera. Como en las artes.

¿Una especie de revolución cultural?
Una revolución cultural, personal, pero también social. Pero no del mismo modo porque la idea marxista de revolución fue en una dirección falsa. Se trataba siempre de la misma cosa: la producción: el capitalismo americano por un lado, el comunismo soviético por el otro. Pienso que es posible otra relación con la gente, con su insatisfacción y las protestas que genera.

¿Piensas que existe algo así como una autonomía relativa en la música? 
No creo que tengamos autonomía. Estás en un sistema y tienes que luchar contra el sistema desde dentro. Es imposible permanecer fuera. Pero puedes hacer muchas cosas en el interior del sistema: no pasarte al mainstream, tratar de que la gente se vuelva más inteligente y no más estúpida, más consciente y no tan temerosa de todo. Pero no tengo la fantasía de que se pueda estar aparte del sistema.

Musicalmente has trabajado con escritores como Norman Spinrad y le has dedicado temas a Phillip Dick. Deduzco que tienes un fuerte interés por la ciencia-ficción. 
El punto es que la realidad actual es lo que la ciencia-ficción describió treinta años atrás. El problema es que nadie está describiendo el mundo que veremos en los próximos treinta años. Ahora las realidades son múltiples y mucho más impermeables a nuestro entendimiento que antes. No añoro el pasado. Muchas cosas se han perdido. Pero trato de ver otro futuro, uno diferente al que deciden las grandes compañías.

1

 

 

 

 

 

 

 

® Copyright 2002
Todos los derechos reservados de

Centro de Estudios e Investigación de Medicina y Arte
Clínica de Pensamiento
Taller de Filosofía para Niñas y Niños
Libro Digital de Esquizoanalisis I y II
Cine de Pensamiento
Teoría de la Informática
Criterio artístico, técnico, político, diseño filosófico.
Texto e imagen

Stella Maris Angel Villegas