Dispositivos
de esquizoanalisis
Lectura
Transversal del Psicoanálisis
Caminos
y no sistemas.
Transparencias
y no espejos.
Voluntad
de memoria.
Devenires
de carne abstracta.
Paradigmas
de subjetividad
El desgarro del psicoanalisis es producido por Félix Guattari
y Gilles Deleuze. Le llaman Esquizoanalisis, territorio
de lobos, máquinas deseantes que transmutan la identidad
del ego cógito en un devenir (ello) esquizo. Praxis clínica.
Radical puesta en escena en la que ningún cuerpo queda exento
de una transgresión efectiva, las jerarquías espaciales
devienen anárquicas, y el habla ya no configura entonces
la métrica de un inconsciente estructurado.
Cuando
esto ocurre, el don del acontecimiento "el lenguaje
es llevado hacia sus límites, hacia la música y el silencio".
El Esquizoanalisis es un pensamiento de la inmanencia, producción
desbordante de lo real y ya no triangulación edípica de
un inconsciente expresivo. La velocidad trastoca el punto
en línea y el diván deviene caja de herramientas, inscripción
directa en el cuerpo de lo real.
La máquina abstracta del esquizoanalisis se constituye así
en un operador de síntesis disyuntivas, poblando de intensidades
una carne siempre recobrada. Carne abstracta: lo científico
y lo poético.
Casos de pensamientos informales. Andamiaje de líneas de
fuga en conexión inmediata con el Afuera. El afuera del
adentro, paradojas rizomáticas, transversales que habitan
en las zonas desérticas del deseo. Ese no lugar o lugar
creado ni arriba ni abajo sino en la superficie del viento
que ofrece su hospitalidad.
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