Primeras Jornadas de Esquizoanalisis  -  2004 - Coord. Stella Maris Angel Villegas
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Máquina Expositora Real

Ensayistas deleuzianos

 

 

 

 

Esquizo función

 

 

 

En medio de una sociedad atormentada por la guerra, quejidos desamparados y hambrientos de calor toman espacio la intolerancia y la agitación social; se hace necesario cuestionar funciones. Es natural y de común escucha que todo aquel que promueva cambio social sea mirado como perturbado y sospechoso por quienes intentan por todos los medios sostener y justificar a toda costa prácticas corrientes en lo referente a salud mental. Parecería que se evita tener acceso a una vida más significativa y que ésta esté al alcance de todos.


Se enseña y se machacan nociones de intervenciones terapéuticas que distan de una lectura de la realidad promoviendo lo que en manuales se dicta. Apoyando y en algunos sentidos reproduciendo el sistema que enajena y explota, aislándose de la sociedad en la que vivimos y estableciendo relaciones asimétricas, distantes y estancas.


No todos están ávidos de advertir los prejuicios que perpetúa o la opresión que se establece en nombre de la "liberación". Se prioriza el análisis de fuerzas intrapersonal pero se deja de lado las fuerzas que actúan y que en muchos casos controlan lo vasto de la sociedad en la que se vive. Con el agravante de que la intervención terapéutica se convierta en una comodidad y un medio facilitador para el control social. Este escrito pone énfasis en este sentido sobre esta cuestión intentando poner una visión que establezca la diferencia al respecto.


Es lógico, en este sentido y para quien escribe este artículo, pensar que todos son potenciales pacientes/usuarios; de esta misma manera todos son terapeutas. Todos tienen acceso a la acometida a las raíces de la zozobra emocional, de la emergencia espiritual y con el derecho de solicitar apoyo a todo quien sienta el llamado a responder; en esto no hablo de elites profesionales o de iluminados que establecen categorías basándose en divisiones de raza, sexo, capacitación de clase, status. Veo unidad en la diversidad, más suma de soluciones que una solución unilateral, puntos de sincronicidad que abren puentes a los sentidos y al descubrimiento de nuevas respuestas a necesidades concretas articulando lo macro-micro y la mirada que se deja emocionar ante el descubrimiento.

Las formas de intervención terapéutica no escapan a la acción de modelos gradualistas que sostienen y se hacen voceros del status quo. El espíritu de los fundadores -Freud, Reich, Jung, Fromm, etc- ha sido extirpado y catalizado en discursos hegemónicos y hasta alguno de estos pensadores es dirty word en el ámbito académico, favoreciendo y propiciando el ajuste, el control social y la sociedad comercializada, así mismo estigmatizando toda otra interpretación que salga de los canales acostumbrados.

El acceso a terapia es un fenómeno de clase, un lujo para los que están acomodados. El grueso de la sociedad, la gente común la que no está acomodada no reciben la posibilidad a tener acceso a terapia antes bien en un movimiento apresurado les son consignados terapeutas para salir del paso o en muchos otros casos la admisión al servicio terapéutico es "parada" en la sala por un profesional y la solución planteada en la toma de medicamento sin posibilidad al decir y la escucha; sin socializar.

Este aspecto se debe tomar en cuenta en relación con la función que cada terapeuta tiene en esta sociedad. Encontrar el lugar en una sociedad, con una realidad cabalgando a cambios vertiginosos, es una tarea que involucra a todos para poder comprender su función esquizo crítica en un constante cambio socio político. Exigencia que reclama que cada acto humano sea una declaración, un manifiesto ético-estético que reclame no ser desapegado del contexto social.

Entonces, también, se torna importante ver y analizar una y otra vez desde accesos no transitados anteriormente los valores que cada uno sostiene y establecer prioridades y rutas de acceso.
Entonces todo movimiento introspectivo tendrá su replique en lo comunitario marcando el entorno con el perfume de quien o quienes se descubren actores críticos de la obra que representan.

 

 

 

Capacitación

El ecopsycólogo esquizoanalista se plantea su tarea, consulta e intenta conmover al intelectual a profesionales con la posibilidad de ser incluidos como agentes de cambio. Invitación a romper con el pensamiento y la direccionalidad escapista de los cursos preparatorios de profesionales de la salud que establecen sistemas jerárquicos, eludiendo el cambio constante de esta sociedad.

Los programas curriculares en las distintas escuelas favorecen la creación de barreras y de artificiales sistemas entre los diferentes actores: titulares y subalternos, profesionales y legos; entronizando de esta manera compartimentos estancos con la ilusión de un falso profesionalismo. Los psiquiatras carecen de preparación en psicología; los asistentes sociales desconocen el uso de drogas simples; los psicólogos no son capacitados en sociología. Y la mayoría de los profesionales desconocen rutas de acceso al arte, la ciencia ecológica, política, economía; historia, matemáticas, biología, materias hoy imprescindibles para realizar lecturas activas y creativas de la realidad. En esto señalo la necesidad de reclamar programas que respeten el activo cambio y la efervescencia social para así -en el mejor de los casos- acompañar y propiciar abordajes con dinámicas nuevas que aborden los obstáculos vivenciados.

La capacitación abierta, creativa y sensible abre puertas de acceso a otra forma de encarar los acontecimientos, en su otro efecto desmitifica su entorno, liberándolo de la solemnidad y la fría distancia.

Las formas en que seres humanos nos relacionamos están en continuo cambio. Se deben examinar los modos que se presentan incuestionados y la manera en que éstos han influido a lo largo del desarrollo de la humanidad y de manera especial cómo hoy influyen en la subjetividad. Liberando espacio de rigidez y estereotipos a fin de desarrollar potencial humano, capaz de reconocer el propio potencial en conjugación con otros.

En el cambiante flujo también está contemplado el núcleo familiar, pocas veces cuestionado y tenido en cuenta a la hora de realizar análisis e intervenciones capaces de establecer cambios, sino más bien reverenciado en su acepción de realización en la crianza e intimidad. Hoy se presentan alternativas a tener en cuenta y reclaman ser tomadas como elementos para investigar las cambiantes nociones de género y modos alternativos de vivir.

En donde toda práctica terapéutica se establezca como agente del conformismo predicando el ajuste a la realidad del discurso hegemónico en una ética deshumanizante, ésta es un instrumento de opresión. Tal forma de intervención terapéutica marca a quienes la sociedad no toleraría. Este escrito en su filosofía denuncia todo lo que deshumanice y viole a hermanos y hermanas.

En este aspecto y llegado a este climax, aliento e incito a la búsqueda de la auto realización y al encuentro edificante comunitario.

En esta dinámica por sí sola y de manera vital se encaran nuevas formas de terapias e intervención. Acciones que propicien la experiencia grupal y comunal, tanto y de manera proporcional al crecimiento individual en creativa dialéctica generando posicionamiento en torno a lo interno y externo ya no como antagónicos y estancos, bien como solidarios de esta dinámica liberadora de lo hegemónico.

Concierne a todos en general y a cada uno en particular el medio social en el que vivimos y desarrollamos las capacidades, su efecto y bienestar psicosocial. Por lo tanto no eludo acontecimientos que intentan establecer modelos de control institucional, gubernamental y globalizando el uso indiscriminado de tecnología que viola la Pacha y sus recursos naturales, usurpando por medio de la frivolidad en revistas de tiraje masivo, noticieros, publicidad, la desenfrenada devoción a mitos culturales caducos atentando de manera terrorista la subjetividad.

De la misma manera que por medio del uso indiscriminado de la tecnología que exprime la ordeñada llevándose recursos no renovables, se es asaltado y tironeado el sentido de humanidad con los medios de comunicación masivo, excitando el consumo y reduciendo a la persona a un objeto. La acumulación de objetos y riqueza se torna la medida del éxito; no el bienestar individual, comunitario y del mundo.

Muchos de los llamados enfermos mentales son traumatizados por esta sociedad. Si bien no sostengo que todo sufrimiento mental sea causado por la sociedad en este extremo, tengo presente las raíces sociales y políticas del mismo. Estas raíces ya no se pueden ignorar, están levantando los pisos y merecen esquizo función crítica.

 

wamani